




Roberto es director y protagonista, ya que es él quien encarna al muñeco de madera a quien le crece la nariz cuando miente. En la cinta, el "Pinocchio" de Benigni debe resistir las distintas tentaciones que se le van cruzando, tratando siempre de optar por el camino de la honestidad.
Tarea nada de fácil. Porque es difícil sorprender al público y cautivarlo con una historia antigua y conocida por todos, pero la "mano" de Benigni parece haberlo hecho muy bien.
La producción tuvo un costo de 44 millones de dólares y fue bien acogida por los italianos. Cuando recién se estrenó en Italia, se exhibió en nada menos que 850 salas.